Las perlas: Tipos, calidades y mantenimiento

 En este tutorial vamos a explicar los distintos tipos de perlas que existen, cómo diferenciarlas, qué le da valor a una perla, cómo conservarlas adecuadamente y otras cuestiones de interés sobre estas piezas con las que hacemos bisutería y joyería.

En el mundillo de los abalorios y la bisutería a veces se le llama perlas a todas las cuentas en general. En este caso vamos a llamar perlas solamente a las cuentas que se obtienen de las ostras y otros moluscos y a las imitaciones que el hombre hace de forma sintética.

Las perlas son las gemas más antiguas y las únicas orgánicas que existen. Están compuestas por carbonato cálcico y sustancias orgánicas producidas por los moluscos, que las forman para crear el interior de sus conchas.

Las perlas se forman en el interior de moluscos marinos o de agua dulce cuando detectan en su interior una sustancia extraña. El animal reacciona cubriendo esa intrusión, que puede ser un microorganismo, restos de comida, granos de arena u otras sustancias, con el mismo nácar o madre perla que crea para formar el interior de su concha.

El proceso se puede producir de forma natural o inducido por el hombre. Las técnicas de cultivo de perlas se empezaron a utilizar a finales del siglo XIX y principios del siglo XX en Japón.

 

TIPOS DE PERLAS:

  1. Perlas de agua salada:

    Son las perlas que se usan desde la antigüedad. Hasta hace relativamente poco la única forma de conseguirlas era buceando, en zonas en las que además solía haber tiburones y medusas, poniendo en riesgo la vida del buscador de perlas. Había que recoger las ostras y abrirlas para ver si tenían "sorpresa". Son las perlas más caras por su calidad, pero también porque son un recurso muy escaso. Actualmente estas perlas son piezas de coleccionista y son perlas antiguas, ya no se buscan estas piezas para comercializarlas.

    Hoy en día se pueden criar las ostras en viveros y cultivar perlas metiendo dentro de ellas un núcleo. El resultado es el mismo que en el proceso totalmente natural, la única diferencia es que el ser humano induce el proceso en lugar de esperar a que se produzca por sí solo. En las ostras se mete un núcleo duro, normalmente una cuenta hecha con trozos de conchas de otros moluscos. Al detectar el animal la intrusión puede reaccionar creando la perla alrededor del núcleo. Al cabo de un tiempo, que pueden ser años, hay que abrir la ostra y ver si se ha formado la perla y si tiene la calidad deseada. El proceso se puede seguir por Rayos X.

    Entre las perlas cultivadas de ostra podemos destacar las perlas de tahití, con un color oscuro característico entre el azul, el plateado, el verde y el morado. El color Tahití se suele ver en perlas de cristal que imitan estas extraordinarias joyas.

    Las perlas Akoya son de Japón y es una de las primeras perlas que se han cultivado. Tiene más lustre que cualquier otro tipo de perlas. Son perlas pequeñas porque estas ostras son de las más pequeñas que producen perlas.

    Destacan también las perlas australianas y las Mabe.

    En nuestro catálogo no tenemos perlas de agua salada porque son piezas exclusivamente de joyería dado su elevado precio.

  2. Perlas de agua dulce.

    Las perlas de río producidas sin la intervención del hombre no tienen interés por no ser las comercializadas y que pueden llegar a nuestras manos. Vamos a hablar solamente de las perlas de agua dulce cultivadas por el ser humano.

    Son perlas cultivadas en ríos, bahías y lagos en diversas especies de mejillones de agua dulce. El proceso consiste en meter un núcleo en el molusco y esperar a que el animal lo vaya recubriendo de nácar hasta formar la perla. En el caso de los mejillones de agua dulce el núcleo es tejido blando procedente de otro molusco, que se va descomponiendo al formarse la perla. Se pueden poner unos 10 núcleos cada vez y además el animal sobrevive después de abrirlo y se puede volver a cultivar de nuevo en él. Al ser el cultivo en estos animales más fácil y rápido que en las ostras el precio de las perlas es mucho menor que el de las de agua salada. Por otra parte el brillo y lustre es menor y es más difícil obtener perlas esféricas.

    En cuanto al colorido tenemos una gama bastante amplia con los tonos naturales que van del blanco al rosado y los tonos teñidos con una gama mucho mayor. El teñido se consigue metiendo en el mejillón un colorante de liberación lenta al mismo tiempo que el núcleo o tratando después la perla con nitrato de plata para oscurecerla. De esta manera el nácar que va recubriendo el núcleo se va tiñendo según se va formando la perla o la sustancia penetra en las capas de nácar cuando la perla ya está formada. No debemos confundir una perla teñida con una perla pintada, si la pintaramos después de estar formada sólo tendría color en la superficie.

  3.   Perlas de río de color blanco, púrpura y negro. El blanco y el púrpura son colores naturales, no es preciso añadir colorantes en el mejillón para obtener estos colores. El color negro es teñido.

  4. Perlas artificiales que imitan a las naturales.

    Se pueden imitar las perlas naturales, de agua dulce o salada, recubriendo núcleos de diversos materiales con capas de lacas, barnices, tintes y otros productos. En las lacas se puede incluso usar nácar natural para conseguir un perfecto efecto nacarado. Entre las perlas de imitación destacan por su fama las de Mallorca que todos conocemos bien, pero que algunas personas piensan que son naturales.

    Las perlas con núcleo de cristal o nácar que imitan las naturales tienen una superficie muy lisa que hace que podamos distinguirlas de las naturales. Si pasamos el dedo suavemente por la superficie, o incluso los dientes, apreciamos en las perlas naturales una cierta rugosidad, una textura, que no existe en las de imitación.

    No os recomendamos las perlas de imitación de plástico, sólo adecuadas para uso infantil, en juegos de creación de bisutería para niñas. Se nota mucho que son de plástico y parecen de juguete.

    Las perlas con el núcleo de cristal son las que más se usan en bisutería, aunque por supuesto según el trabajo también estaríamos en el mundo de la joyería. Tienen la ventaja de que se pueden obtener muchísimos colores diferentes adaptándonos a la moda mejor que con las naturales.

    En perlas con el núcleo de cristal os recomendamos las de Swarovski por su brillo y colorido. Se pueden usar solas o combinadas con cristal tallado, Fimo u otros materiales.

    Las perlas de cristal checo están menos conseguidas y se notan las "rebabas" de pintura en los agujeros de las perlas. Suele ser necesario lijar los agujeros con una lima especial para cuentas para evitar que estas rebabas rocen el hilo y lo terminen rompiendo.

Perlas de cristal Swarovski referencia 5810 de diversos colores.

CRITERIOS DE CALIDAD EN PERLAS NATURALES:

Dos perlas casi iguales para un novato en este campo pueden ser en realidad muy diferentes en calidad y precio. Vamos a ver qué factores influyen en el precio de las perlas naturales fundamentalmente.

  1. Tamaño: A mayor tamaño mayor será el precio. Depende del tipo de molusco, del tiempo de cultivo y del tamaño del núcleo utilizado entre otros factores.
  2. Lustre e iridiscencia: Cuanto mayor sea el lustre e iridiscencia mayor será el precio.
  3. Forma: Cuanto más esférica es la forma mayor es el valor de la perla. Las perlas con forma de grano de arroz son más baratas que las que tienen forma de patata, y estas más baratas que si fueran esféricas completamente. Las de menor valor, aunque son muy bonitas, son las de tipo barroco o semi barroco, con formas no simétricas e irregulares. La forma depende del tipo de molusco, de la forma del núcleo y del tiempo de cultivo entre otros factores.
  4. Color: Unos colores o tonos pueden ser más valorados que otros en función del tipo de perla del que se trate.
  5. Grosor de la capa de nácar. Esto está relacionado con el lustre y tamaño, pero es evidente que cuanto más tiempo pase el núcleo en el molusco mayor será la capa depositada sobre él y mayor el valor de la perla. Algunas perlas se sacan muy pronto del animal, abaratando el proceso, pero obteniendo una capa de nácar muy fina y débil.

CONSERVACIÓN Y MANTENIMIENTO DE LAS PERLAS:

  • Las perlas son gemas orgánicas y por ello son más delicadas que otras piezas de bisutería o joyería. Tenemos que tener en cuenta que se pueden estropear por el roce o por el contacto con productos químicos.
  • Es importante que nos pongamos las perlas siempre después de las colonias o cremas, para no aplicar estos productos sobre ellas.
  • Al guardarlas no deben estar en contacto con piezas más duras como cristal, metal o piedras. Podemos guardarlas en una cajita independiente con una tela suave o en un joyero en un compartimiento para ellas.
  • Si tenemos collares de perlas es importante que vayan anudados entre las cuentas para que si se rompe el hilo no se caigan todas, a lo sumo podremos perder dos cuentas. Si los usamos mucho es conveniente reenfilarlos cada año o cada dos años para evitar que el hilo se rompa.
  • Para quitarles restos de cremas, sudor o colonias se pueden lavar con un jabón delicado y secar con un paño suave, que no raspe y no deje pelusa.
  • Al diseñar bisutería con perlas tenemos que hacerlo de manera que no se rocen con los elementos que estén a su lado. Podemos combinar las perlas con cristal o piedras, pero intentando usar nudos o separadores para que no se produzcan roces en los lugares dónde pueda haber movimiento de las piezas.

 

Entra en  nuestra tienda on line y encontrarás todos los materiales, herramientas, libros, revistas que necesites para bisutería, manualidades, artesanía, dibujo y pintura. Para trabajos de bisutería tenemos cuentas de cristal Swarovski, hilos, agujas, herramientas, tableros de enfilado, revistas con esquemas, fornituras, etc.

 

Tienda virtual manualidades y bellas artes. Materiales, libros y revistas.


Síguenos en:

 

Páginas relacionadas:

 Bisutería y abalorios: Más de 80 trabajos de bisutería y abalorios paso a paso.